que es el parkinsonismo vascular

¿Qué es el parkinsonismo vascular?

Recibir un diagnóstico neurológico siempre genera un mar de dudas e incertidumbre, tanto para el paciente como para su entorno más cercano. Si tú o un familiar habéis escuchado recientemente el término parkinsonismo vascular, es completamente normal sentir desconcierto y desconocer qué significa exactamente.

El parkinsonismo vascular es un trastorno neurológico que comparte síntomas visibles con la enfermedad de parkinson, pero cuyo origen es radicalmente distinto. Mientras que el párkinson idiopático se debe a la degeneración progresiva de las neuronas que producen dopamina, el parkinsonismo vascular está causado por alteraciones directas en la circulación sanguínea del cerebro.

Convivir con el parkinsonismo vascular supone un reto que impacta en la movilidad diaria, pero disponer de información médica contrastada y un abordaje terapéutico temprano marcan por completo la diferencia. En este artículo, descubrimos en qué consiste esta patología, sus síntomas y cómo mejorar la calidad de vida del paciente. Si quieres saber más, ¡este artículo es para ti!

¿En qué consiste el parkinsonismo vascular?

El parkinsonismo vascular es un síndrome clínico originado por un flujo sanguíneo deficiente en las zonas del cerebro responsables del control del movimiento, como los ganglios basales o la sustancia blanca. Esta falta de riego se debe, generalmente, a pequeños infartos cerebrales acumulativos o al daño crónico en los vasos sanguíneos.

Por este motivo, en las consultas de neurología también se le conoce comúnmente como parkinsonismo arteriosclerótico. Este trastorno no aparece de la nada; está estrechamente ligado a la salud cardiovascular del paciente.

Según el estudio ‘Diagnóstico del parkinsonismo vascular: correlación de la clínica con la neuroimagen y la utilidad de la SPECT‘, el factor de riesgo más frecuente asociado al parkinsonismo vascular es la hipertensión arterial. Por tanto, está presente en un alto porcentaje de los casos. Además, le siguen muy de cerca el antecedente de haber sufrido un ictus previo y la presencia de enfermedades cardiovasculares. Otros factores determinantes son la diabetes, el colesterol alto, el tabaquismo y la edad avanzada.

Los 4 síntomas principales del parkinsonismo vascular

Los síntomas del parkinsonismo vascular varían dependiendo de la gravedad y la localización exacta de las lesiones vasculares en el cerebro. Sin embargo, su presentación clínica difiere en gran medida del párkinson tradicional.

De acuerdo con la investigación clínica mencionada anteriormente, las manifestaciones motoras más frecuentes en el parkinsonismo vascular son la bradicinesia y los severos trastornos de la marcha.

Los signos motores más representativos del parkinsonismo vascular incluyen:

  • Lentitud de movimientos: dificultad severa para iniciar los movimientos y reducción en la amplitud de los gestos.
  • Problemas de marcha y equilibrio: pasos cortos y arrastrados, dificultad para detenerse o girar, y un altísimo riesgo de caídas hacia atrás. Es común que la inestabilidad postural aparezca de forma precoz.
  • Rigidez muscular: sensación de tensión y resistencia en los músculos que dificulta la relajación.
  • Escasa presencia de temblor: a diferencia del párkinson clásico, el temblor de reposo es mucho menos común en el parkinsonismo vascular.

Una característica clínica fundamental del parkinsonismo vascular es su mala respuesta a los fármacos habituales. El estudio sobre el ‘Diagnóstico del parkinsonismo vascular’ subraya que la ausencia de respuesta a la levodopa se relaciona significativamente con una sintomatología simétrica y con un predominio de las alteraciones en las piernas.

Además, el parkinsonismo vascular también acarrea síntomas no motores que afectan gravemente la calidad de vida, como la depresión, alteraciones cognitivas, problemas de incontinencia urinaria y dificultades en el habla.

¿Cuáles son los diferentes tipos de parkinsonismo vascular?

Aunque no se divide en subtipos estrictos como otras enfermedades, el parkinsonismo vascular puede manifestarse de diferentes maneras según las áreas cerebrales que hayan sufrido la falta de riego sanguíneo. Identificar el tipo ayuda a los neurólogos a personalizar la rehabilitación. En Parkinson y Salud, los tres tipos que consideramos más habituales son: 

  • Parkinsonismo de la parte inferior del cuerpo: los síntomas afectan de forma casi exclusiva a las piernas y a la marcha, simulando que los pies del paciente están pegados al suelo, mientras que los brazos conservan una movilidad casi normal.
  • Parkinsonismo post-ictus: los síntomas se desarrollan de forma aguda o escalonada justo después de sufrir uno o varios accidentes cerebrovasculares visibles.
  • Parkinsonismo mixto: se produce cuando el parkinsonismo vascular coexiste con lesiones directas en el estriado cerebral y otros procesos neurodegenerativos, mostrando características superpuestas y una afectación más extensa en las pruebas de neuroimagen funcional.
parkinsonismo vascular en que consiste

¿Es grave el parkinsonismo vascular?

Es innegable que el parkinsonismo vascular es una condición neurológica grave y compleja, ya que la aparición de los síntomas nos está advirtiendo de que existe un daño cerebrovascular subyacente que requiere atención médica inmediata. A diferencia de la progresión lenta y continua del párkinson idiopático, el deterioro progresa de forma abrupta tras nuevos microinfartos cerebrales.

El diagnóstico preciso del parkinsonismo vascular es el pilar para frenar su gravedad. Para ello, los especialistas se apoyan en pruebas de imagen. En la resonancia magnética de los pacientes con esta enfermedad, las alteraciones más frecuentes son la atrofia con dilatación ventricular y las lesiones en la sustancia blanca periventricular y subcortical.

Asimismo, la tomografía por emisión de fotón único con ioflupano se ha consolidado como una herramienta complementaria muy útil para evaluar el estado de los transportadores de dopamina y ayudar en el diagnóstico diferencial del parkinsonismo vascular frente a otras patologías.

En la siguiente tabla, se muestran las diferencias entre el parkinson idiopático y el parkinsonismo vascular, según sus características.

Característica ClínicaParkinson IdiopáticoParkinson Vascular
Inicio y EvoluciónLento, gradual y continuoAbrupto o en escalones vinculado a eventos vasculares
Distribución de SíntomasAsimétricoSimétrico y con predominio en la mitad inferior del cuerpo
Respuesta a la LevadopaExcelente y mantenida durante añosMuy escasa o nula en la mayoridad de los casos
Hallazgos en ResonanciaNormal para la edadInfartos y lesiones en la sustancia blanca cerebral

¿Cuál es la esperanza de vida con parkinsonismo vascular?

 La pregunta sobre la esperanza de vida en el parkinsonismo vascular es recurrente. A nivel clínico, el pronóstico vital no depende tanto del síndrome motor en sí, sino de la salud cardiovascular subyacente del paciente.

Dado que está provocado por infartos cerebrales, la supervivencia está directamente ligada a la prevención de nuevos accidentes cardiovasculares como infartos de miocardio o nuevos ictus y a la prevención de caídas graves.

El tratamiento debe ser estrictamente multidisciplinar:

  1. Control médico estricto: manejo riguroso de la hipertensión, la diabetes o el colesterol y cambios en el estilo de vida.
  2. Fisioterapia neurológica: es la piedra angular del tratamiento del parkinsonismo vascular. Adaptar el ejercicio para mejorar el equilibrio, reeducar la marcha y prevenir la rigidez articular prolonga drásticamente la autonomía del paciente.
  3. Terapias de apoyo: logopedia para la deglución segura y apoyo psicológico para mitigar la depresión.

En definitiva, aunque es una patología crónica, un diagnóstico temprano, el control de los factores de riesgo y una rehabilitación neurológica constante permiten estabilizar los síntomas y ofrecer al paciente una calidad de vida digna y segura.

Preguntas frecuentes sobre el parkinsonismo vascular

¿Puede curarse el parkinsonismo vascular?

El daño cerebral causado por los infartos previos que originan la enfermedad es irreversible, por lo que no existe una cura definitiva. Sin embargo, controlar estrictamente los factores de riesgo cardiovascular evita que la enfermedad siga avanzando y que aparezcan nuevos daños cerebrales.

¿Por qué la medicación habitual del párkinson no funciona en el parkinsonismo vascular?

La medicación como la levodopa sirve para suplir la falta de dopamina generada por la muerte de neuronas productoras de esta sustancia. En el parkinsonismo vascular, el problema no es la falta de dopamina, sino que la sustancia blanca que transmite la información del movimiento están dañados por falta de riego sanguíneo, motivo por el cual estos fármacos suelen ser ineficaces.

¿Qué ejercicios son mejores para el parkinsonismo vascular?

Debido a la alta inestabilidad y al riesgo de caídas que caracteriza al parkinsonismo vascular, los ejercicios más recomendados son aquellos supervisados por un fisioterapeuta neurológico. Destacan el entrenamiento de la marcha con pistas visuales, los ejercicios de transferencia de peso, el fortalecimiento de las piernas y el trabajo de equilibrio estático y dinámico.