In Parkinson

El fenomeno on-off es un concepto relativamente desconocido por parte de quienes solo poseen nociones superficiales acerca de la enfermedad de Parkinson (EP). Incluso son numerosos los enfermos que, por no habérseles explicado esta terminología, la ignoran. No obstante, quienes han padecido este trastorno (una alteración adicional en el marco del trastorno general que supone el párkinson) enseguida van a ser capaces de identificar a qué inconveniente específico nos estamos refiriendo. Desde Centro de Medicina Neuro-Regenerativa deseamos que la divulgación de los factores intervinientes en esta patología pueda contribuir a unos tratamientos cada vez más eficaces.

A continuación, le contamos en qué consisten estos episodios, los cuales tienen unos indudables efectos perversos en la predisposición con la que los afectados encaran su enfermedad. Preste atención.

¿En qué consiste el efecto on-off?

En primer lugar, hemos de aclarar que este efecto contrapone intervalos en los que la medicación controla los síntomas motores y no motores del párkinson con los que se caracterizan por una cierta ineficacia de los fármacos.

Por lo tanto, en los periodos on el paciente no padece consecuencias como la rigidez, los movimientos convulsos o las pérdidas del equilibrio. Por el contrario, en los periodos off el enfermo va a notar que se reanuda esta sintomatología, de una manera progresiva o incluso más fuerte que como estaba acostumbrado a experimentarla.

Este fenómeno forma parte de los procesos neurodegenerativos asociados a la EP. Si bien durante los primeros entre 3 y 5 años de la patología la medicación funciona de un modo relativamente adecuado para contener los síntomas más graves, sus efectos van a ir remitiendo conforme avancen los años, lo cual comporta episodios críticos en los que el afectado va a sufrir fases repentinas de agudización de las disfunciones características del párkinson.

Por otro lado, la explicación científica de estos episodios remite, como no podía ser de otra forma, al incremento progresivo de las carencias de la dopamina en el área del cerebro de la sustancia negra. En los primeros tiempos del tratamiento, los medicamentos aumentan considerablemente la capacidad almacenadora y sintetizadora de dopamina de las neuronas de esta zona cerebral. Pero, conforme van desapareciendo neuronas dopaminérgicas, las supervivientes cada vez tienen más complicado cumplir con sus funciones, por lo que el efecto de los fármacos, como la levadopa, se reduce.

en que consiste el efecto on off

Tipos de fluctuaciones motoras en el fenómeno on-off

Las fluctuaciones motoras que se generan desde el sistema nervioso central y van a incidir en la musculatura del enfermo tienen que ver, aparte de con el grado de avance de la patología, con las horas en las que se administra la medicación.

Durante los primeros meses e incluso años, los fármacos son capaces de evitar la sintomatología más aguda incluso durante un día completo. Sin embargo, cuando el cerebro cada vez produce menos dopamina, los intervalos off van a ir incrementándose y lo harán tanto en número como en intensidad.

Por lo general, las dosis de la levadopa están pautadas cada 8 horas. En consecuencia, puede resultar relativamente sencillo prever cuándo van a darse las siguientes fluctuaciones motoras. Estas suelen suceder cuando se están agotando los efectos de la medicación consumida. Las mañanas, por ejemplo, son unos momentos en los que tienden a detectarse estos agravamientos.

Pero tenga en cuenta que el regreso de los síntomas, debido a las circunstancias fisiológicas o circunstanciales del paciente, puede darse también de manera imprevista. Lo mismo podemos señalar respecto a la duración de las crisis.

¿Se pueden prevenir?

Cuando se sufre de párkinson en un estado avanzado, resulta difícil prevenir, aunque se puede retrasar, esta dicotomía on-off. Básicamente, por el hecho ya reseñado de que las reservas de dopamina cada vez son menores.

Hemos de destacar que, en los últimos tiempos, se han realizado grandes avances en el tratamiento de estos periodos on-off. Nos referimos, en este aspecto, a las pruebas validadas con medicamentos considerados de rescate. Se trata de los que logran estabilizar al paciente cuando padece una de estas crisis sobrevenidas. Son fármacos que se inhalan y cuyo consumo resulta compatible con el de la levadopa por vía oral.

Aparte de estos tratamientos paliativos, podemos señalar que es posible contribuir a la prevención de estos episodios mediante la realización de diversas terapias que ayudan a que el afectado se encuentre más activo y predispuesto ante los trances de la enfermedad.

Llevar a cabo ejercicios de motricidad fina supone una práctica de una gran utilidad tanto para la estimulación del cerebro como para la tonificación de la musculatura más perjudicada por el párkinson. Asimismo, cabe la posibilidad de apostar por tratamientos alternativos, como los que conforman la auriculoterapia avanzada y la implantología auricular.

En definitiva, el fenómeno on-off supone un notable desgaste y un dolor añadido a la ya de por sí compleja EP. Vale la pena conocer cómo se desarrolla con el fin de disponer de elementos de juicio para, en la medida de lo posible, retrasar y contener sus efectos.

 

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