Testimonio – Alzheimer


Tenia Alzheimer

Después de una resonancia magnética , realizada en el año 2014 en Suiza, me confirmo mi medico de cabecera que sufría la enfermedad de Alzheimer.

 

El resultado no me sorprendió ya que los síntomas al respecto se aumentaros durante los últimos años. Para mi y mi mujer – aquel entonces tenia 72 años – fue un pequeño shock pues tenerlo por escrito de un medico es algo diferente que pequeñas sospechas de nuestro entorno.

Pero la vida seguía y no quisimos renunciar a nuestro sueño de acabar en el país de nuestros sueños – México. Mi propósito de trabajar en México en un hogar para niños desfavorecidos, los tuve que abandonar rápido. En los primeros dos años en nuestro hogar elegido se empeoro mi estado mental y físico rápido. Para mi no fue tan grave – Alzheimer no duele – pero para mi mujer fue una tortura. Me convertí en un malhumorado, desinteresado, para nada útil y atrapado en mi mismo. De que estaba desfavoreciendo lo notaba especialmente en mi castellano y cocinando, los cuales día a día iban empeorando. Mi vocabulario se redujo a “buenos días” y “buenas noches” y como aficionado de la cocina se me cada vez mas los ingredientes de las comidas.

Pero llego el día en que todo iba a cambiar. Vimos un reportaje en YouTube – Quer-denken.tv en el cual salió en un interview con Michael Vogt el Dr. med Ulrich Werth, hablando de su descubrimiento de la aguja permanente y sus realmente positivos resultados tratando la enfermedad de Alzheimer. Lo que vimos y oímos casi se acercaba a la magia. Por una lado si que dudaba respecto a los resultados informados pero por otro lado no tenia nada que perder. Me dijo mi mujer que me iba a hacer una cita, saco un vuelo y nos fuimos a Valencia al Centro de medicina Neuroregenertiva del Dr. Werth para hacerme el tratamiento con la aguja permanente frente al Alzheimer.

Y los resultados fueron sensacionales! Mi mujer y yo no nos lo podíamos creer. Imagínese, la noche después de la intervención, fui una nueva persona.

Sabia claramente quien era y donde estaba. Realmente notaba un antes y después. En el “antes” cuando me preguntaban respecto a la fecha, día, mes u año y mi única respuesta era un encogimiento de hombros o una sonrisa insegura. En el “ahora” estoy de nuevo presente e integrado en el ahora.

Tengo una visión general, me veo a mí mismo ya la situación. Sé lo que hago, decido independientemente y me articulo. Me puedo concentrar de nuevo, lo cual era previamente una cosa imposible y por lo tanto también puedo leer libros de nuevo.

Hoy, dos meses más tarde en México – retrospectivamente con cierta distancia al tratamiento, estamos agradecidos de haber hecho aquel viaje a Valencia. Se lo agradecemos al doctor infinitamente. Listar todos los cambios positivos en detalle rompería el marco. Esperanzas, predicciones y promesas se han cumplido. Claro, ya que es tan hermoso, “Lo bueno requiere su tiempo” y por eso estamos contentos con los progresos realizados hasta ahora y esperamos lo que está por venir.

17/09/2017 Peter Kaess