Alimentación para pacientes con enfermedad de Parkinson


La alimentación de pacientes con la enfermedad de Parkinson dependerá de aspectos individuales y específicos de cada paciente, tales como:

  • la existencia o no de enfermedades acompañantes: diabetes mellitus, hipercolesterolemia, hipertensión arterial, etc.
  • el estado actual del paciente: animado, incentivado o, por el contrario, depresivo, desmotivado
  • grado de avance de la enfermedad que pueda producir alteraciones como:

– disfagia (dificultad para tragar)
– cansancio y debilidad
– rigidez muscular marcada y bloqueos en la marcha
– estreñimiento
– alteraciones en la salivación

Teniendo en cuenta todos estos factores y otros condicionamientos que se pudieran producir, la alimentación de cada paciente deberá ajustarse de forma totalmente individualizada, conforme a sus necesidades y circunstancias particulares.

  1. No obstante, se pueden indicar algunos aspectos generales relativos a la alimentación de pacientes con enfermedad de Parkinson:
    Alimentación equilibrada
    Una alimentación equilibrada, rica en fibra, frutas y verduras que aporte suficientes vitaminas y oligoelementos va a favorecer los procesos metabólicos dentro del organismo necesarios para la adecuada producción de procesos fisiológicos necesarios para la vida, tales como la actividad muscular, la secreción de hormonas, la producción natural de neurotransmisores como la dopamina, etc.
    Evitar el consumo excesivo de productos excesivamente grasos, dulces y bollería industrial va a prevenir la aparición de desequilibrios de base alimentaria, como la hipercolesterolemia, la hipertensión arterial, el sobrepeso, etc, que en nada van a favorecer al paciente con enfermedad de Parkinson.
  2. Ejercicio físico regular
    Para quemar un suficiente número de calorías, mantener la actividad física recomendable que potencie y regule la actividad física muscular, la mineralización del hueso, el equilibrio, etc.
  3. Pacientes con problemas en la deglución o problemas en la motricidad fina de las manos
    Los pacientes con dificultades para tragar los alimentos pueden beneficiarse de la preparación de alimentos con una consistencia semiblanda en forma de purés o papillas, además su manejo con los cubiertos es más sencillo para pacientes con dificultades en la motricidad fina, al no tener que utilizar el tenedor y el cuchillo para cortar.
  4. Pacientes con debilidad o desnutrición
    En estos casos puede estar indicada una dieta con alto valor nutricional y energético que pueda compensar o corregir estados con déficit nutricional.
  5. Pacientes con estreñimiento
    La utilización de una dieta rica en fibra y en líquidos va a favorecer el tránsito intestinal y va a prevenir o tratar favorablemente el estreñimiento.
    Son alimentos ricos en fibra los espárragos, lechuga, espinacas, brócoli, alcachofas, legumbres, la fruta y los productos de grano integral (pan o pasta de trigo integral).

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